lunes, 25 de marzo de 2013

Hablando conmigo, de mi.

Hay días que te levantas sonriendo, te miras al espejo y te gusta lo que ves. Días en los que te encanta como te queda la ropa apenas te la ponés, que salís a la calle con actitud positiva, que sentís las miradas, las sonrisas de la personas con las que te cruzas. Esos dias todo te sale bien, y si algo sale mal, no te de parece tan grave. Si te agarra la lluvia, sos capaz de reirte de ello.

Hay otros días en que te levantás sintiendote horrible. Te probas todo el armario porque nada te queda bien, te ves gorda o fea, y terminas poniendote algo que no llame la atencion. Salís a la calle rogandote no cruzarte con nadie. Te sale todo mal, y parece que nada va a mejorar. No ves la hora de volver a casa. Si te agarra la lluvia, maldecis al destino.

Hay dias blancos y dias negros. No hay dias grises. Y generalmente cuando estas de un lado, no podés ver lo que pasa del otro.

Pero ahora estas aca, lengua de gato, parada en el medio viendo que , a veces, en lo malo malisimo hay algo bueno, y que en lo bueno buenisimo puede haber algo malo tambien.

Y acabas de darte cuenta que significa para vos el Ying y el Yang que tenes tatuado en el cuello.

2 comentarios:

  1. Va a resultar, después de todo, que lo único que hay son días grises, en un abanico de tonalidades que nosotros convertimos en blancos o negros. Va a resultar que no hay colores, sino sensaciones de color.
    En fin, no sé mucho de esto, debo ser daltónico emocional. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Armando sos increible! De verdad, soy tu fan!

    Saludos!

    ResponderEliminar